FIDEL Y EL G-20: VISIONES ENCONTRADAS SOBRE EL FMI Y LAS CRISIS
Wilkie
Delgado Correa
comandantefidel.org
06.04.2009
”Ahora existe el problema en toda su dimensión, y yo diría que este sistema de relaciones económicas ha caído en su propia trampa y que los aventajados asesores económicos, los brillantes “magos” que han obrado aquellos fabulosos “milagros” de que hablábamos antes, están creando para la economía de Estados Unidos las premisas de una gran tragedia”. Fidel
Todo
el mundo debiera conocer el papel del Fondo Monetario Internacional y
del Banco Mundial. De estas entidades se ha hablado mucho en el
pasado como los instrumentos más eficaces utilizados en el
pasado mediato y reciente para aplicar las políticas
neoliberales e imponerlas mediante halagos, amenazas, extorsión
y el injerencismo. De organismos internacionales creados con fines
específicos en el terreno económico y financiero
internacional, sus normativas funcionales pronto se convirtieron en
un instrumento del sistema capitalista y, en especial, de los Estados
Unidos y las grandes potencias del G-7
.Al
cabo de un largo período en que predominaron como divinos
recetadores de modelos “salvadores” para las economías
y, por tanto, para la política de los países que
tocaron a sus puertas o aceptaron sus condiciones leoninas a las
buenas o a las malas, poco a poco, tal vez sin darse cuenta por su
euforia alucinante, fueron acumulando resistencias y rebeliones de
algunos gobiernos y de la mayoría de los pueblos, que se
percataron de su influencia nefasta para sus destinos. A medida que
esto ocurría y se iban haciendo evidentes las denuncias hechas
en su contra, fue aumentando el desprestigio de tales instituciones.
Ante
la crisis económica y financiera que ha hecho su explosión
en estos dos últimos años, el FMI y el Banco Mundial
han expresado su mea culpa por haber sido incapaces de predecir esta
tragedia internacional, de la cual se les ha hecho en parte
responsables por muchas razones de peso.
Sin
embargo, las noticias recientes que provienen de la Cumbre del G-20
celebrada en Londres, señalan que en su comunicado final se
anuncia que se triplicarán los recursos para el FMI.
Por
otra parte, Obama enfatiza en su declaración que se reformarán
y expandirán el FMI y demás organismos internacionales
con el objetivo de fortalecerlos, y que se asistirá al Banco
Mundial para evitar catástrofes humanitarias.
Al
comentar el tema de los resultados de la Cumbre del G-20, Fidel
expuso en su Reflexión titulada LA CANCIÓN DE OBAMA, lo
siguiente:
Su
país –refiriéndose a Obama- posee además
el raro privilegio del veto en el Fondo Monetario Internacional. No
se ha dicho en Londres una palabra que comprometa a Estados Unidos
con la renuncia de tal privilegio. La próxima crisis se
producirá mucho más pronto y será mucho más
grave de lo que se imaginan Obama y varios de sus principales aliados
del G-7. Las crisis no se resuelven con medidas administrativas ni
técnicas, porque son sistémicas y afectan cada vez la
economía y globalización del planeta.
”No
todos se han dejado llevar por la euforia de Londres”
En
el libro CIEN HORAS CON FIDEL, conversación con Ignacio
Ramonet, publicado en el 2006, Fidel responde una pregunta sobre la
confusión ideológica prevaleciente en esos momentos.
Entre otros argumentos, señala:
La
OMC (Organización Mundial del Comercio), el Banco Mundial, el
Fondo Monetario Internacional, establecen las reglas de una situación
de dominio-explotación de hecho que puede ser esclavista,
feudal. Y mucha gente está buscando como librarse de esa
dominación (…) Ya no es una crisis en el sudeste
asiático, como la de 1997, es una crisis en el mundo, más
la guerra de Irak, más las consecuencias de una enorme deuda,
más el fatalismo de que el dinero escape. Es mundial el
problema, y por eso mundialmente también se está
formando una conciencia y por ello será un día de
gloria ese día en que otro mundo sea por fin posible”
En
otro momento de la conversación, Fidel señala:
Y
la globalización sigue ignorando esas realidades explosivas
(se refiere Fidel a los males sociales que acumula la humanidad y la
explosión demográfica en desarrollo).
Las
reglas del FMI van a seguir conduciendo al abismo a muchos países
y a muchas gentes porque esas reglas siguen con plena vigencia. (…)
Pero es que hay además un amo del mundo (…)”
Veintiún
años antes, en el libro NADA PODRÁ DETENER LA MARCHA DE
LA HISTORIA, entrevista concedida a Jeffrey Elliot y Mervin Dymally
en 1985, Fidel abordó la situación que atravesaban
entonces los países de América Latina, y después
de argumentar con cifras la realidad vivida, concluía de la
manera siguiente:
”La
economía de esos países no lo puede soportar, no lo
está soportando ya, están tomando conciencia de este
problema, están reaccionando y se va a crear una verdadera
crisis. Si los países occidentales se empeñan en
mantener este sistema de despojo, si no se encuentra una solución,
entonces, en mi criterio, se va a producir una explosión
social bastante generalizada en América Latina. Y por
supuesto, nosotros lo estamos planteando, reiterando, para eso, para
que se tome conciencia por todos del problema.”
Mervin
Dymally pregunta a Fidel: Señor Presidente, usted ha dicho que
las condiciones impuestas por el Fondo Monetario Internacional en los
países del Tercer Mundo constituyen una fórmula para el
desastre político y económico. ¿Cree usted que
las políticas económicas del FMI auguran el desastre
para los países del Tercer Mundo?
Fidel
respondió:
Sin
duda de ninguna clase auguran un desastre económico, un
desastre político y un desastre social, van a engendrar una
crisis sin precedentes, de consecuencias impredecibles. Sé
cómo está pensando mucha gente en América Latina
y cuál es su estado de ánimo.
Una
conciencia casi unánime se desarrolla en torno a la deuda y la
imposibilidad de su pago, y en torno a las relaciones económicas
injustas e intolerables que se le han impuesto al Tercer Mundo. De
una forma o de otra esta situación tendrá que cambiar.
El Fondo Monetario Internacional, que ahora está haciendo
mucho daño, al final será acreedor de nuestro
agradecimiento, porque está creando una gran crisis, y de la
crisis surgirán las soluciones. Es ley de la historia que los
grandes problemas nunca se han resuelto mientras no han hecho crisis.
Los hombres nunca han sido suficientemente previsores para actuar de
otra forma. Entonces, el Fondo Monetario Internacional y el sistema –
el FMI es un instrumento del sistema- van a provocar la rebelión
de los países del Tercer Mundo. Y la rebelión va a
promover la solución de estos problemas que no es solo la
cuestión de la deuda, sino del conjunto de relaciones
económicas injustas y ya insoportables entre un puñado
de naciones industrializadas y ricas, y más de 100 naciones
donde viven las tres cuartas partes de la humanidad.
Esto
no se va a resolver en virtud de un milagro, ni en virtud de
proclamas, o de ideas, o de argumentos, o por la persuasión de
alguien o por la subversión de alguien. No. La crisis es la
que va realmente a promover la solución.
En
América Latina, no tengo la menor duda, o hay soluciones a
estos problemas, o tendrán lugar grandes estallidos sociales
que derivarán hacia cambios revolucionarios bastante
generalizados. Al final, en prenda de gratitud, es posible que le
hagamos un monumento al Fondo Monetario Internacional (…)
porque todas estas cosas, todas estas políticas están
ayudando a unir a los gobiernos, a unir a los países del
Tercer Mundo, por encima de ideologías; para exigir y para
imponer un cambio en las relaciones económicas establecidas.
No tengo la menor duda de eso, estoy convencido de eso, estoy seguro.
El Fondo Monetario Internacional se ha quedado sin argumentos frente
a los hechos, frente a los datos, frente a los números, frente
a las realidades. Todas sus tesis y todas sus fórmulas
tradicionales, todas sus recetas, están en crisis (…)
ya nadie cree en el mundo lo que dicen.
Pero
bien, no se trata de una simple toma de conciencia. Usted toma
conciencia del problema cuando existe el problema en toda su
dimensión y en toda su gravedad, mientras tanto todo sería
especulación teórica, noble oficio de visionarios.
Ahora existe el problema en toda su dimensión, y yo diría
que este sistema de relaciones económicas ha caído en
su propia trampa y que los aventajados asesores económicos,
los brillantes “magos” que han obrado aquellos fabulosos
“milagros” de que hablábamos antes, están
creando para la economía de Estados Unidos las premisas de una
gran tragedia”.
Juzgue
Ud, estimado lector, quién diagnosticó primero el
problema del oleaje de las crisis pasadas y actuales. Las soluciones
planteadas por el G-20, con voces discordantes dentro del bloque,
apuntan hacia el apuntalamiento del actual sistema económico
internacional con sus instituciones proas. Las soluciones que
plantean someter a análisis la actual crisis en el seno de las
Naciones Unidas, integrada por 192 naciones, y plantean el
establecimiento de un nuevo orden económico y financiero
internacional que sustituya el actual, probadamente injusto, y que
privilegia la condición de amo de los Estados Unidos, aún
permanecen en la agenda de esta organización internacional,
donde seguramente serán torpedeadas por quienes no quieren,
ciega y egoístamente, perder sus privilegios hegemónicos.