¿SEGUIRÁ SIENDO CUBA UNA ISLA PROHIBIDA PARA LOS NORTEAMERICANOS?
Wilkie
Delgado Correa
comandantefidel.org
29.04.2009
“Espero
verlos nuevamente…Los invito a que vayan a Cuba, para que vean
lo que está ocurriendo en ese país vecino.”
Fidel Castro
Hace
cincuenta años que esta sui géneris invitación
de Fidel Castro mantiene su vigencia, sin que el tiempo transcurrido
ni las circunstancias históricas hayan podido variar la
esencia del mensaje: una abierta y franca invitación para que
los jóvenes o cualquier norteamericano viajaran a Cuba, la
promesa y la voluntad del reencuentro del líder cubano con la
juventud norteamericana y la convocatoria e incitación para
que comprobaran por sí mismos la verdad y la realidad de Cuba
como país vecino y amigo.
Este hecho ocurrió
en ocasión de la visita de Fidel a los Estados Unidos, y la
invitación fue realizada en el discurso pronunciado por el
líder cubano en Lawrenceville School, New Jersey, el 21 de
Abril de 1959.
No
sabemos si en el transcurso de estos años alguno de los
concurrentes a aquel acto pudo hacer realidad su viaje a Cuba y con
ello aceptar la invitación fraterna que les hiciera Fidel
aquel día memorable. ¿Habrá visitado esa
escuela, fundada en 1810,, algún otro líder o
mandatario del mundo del calibre de Fidel, en este lapso de medio
siglo? Tampoco sabemos si después de adultos, época más
propicia a cumplir los sueños de descubrir el mundo, alguno de
aquellos jóvenes estuvo tentado por visitar Cuba a pesar de
tantos horrores diseminados por la propaganda de los grandes medios.
Ignoramos si alguno logró burlar o decidió desafiar la
temprana ruptura de relaciones diplomáticas con Cuba (1962) y
la consiguiente prohibición a los norteamericanos para visitar
este país (1963).
La prohibición se
estableció durante el gobierno de John F. Kennedy, ya dura 46
años, y se mantiene aún, a pesar de la era prometida
del yes we can, durante el mandato de Barack Obama, que será,
si no suprime esta medida, el décimo presidente en hacerla
suya. ¿Por qué tanto empecinamiento en restringir un
derecho constitucional de los ciudadanos de los Estados Unidos tanto
por presidentes republicanos como demócratas? ¿Por qué
mantener esta prohibición a viajar a Cuba como parte del
bloqueo absurdo y criminal?
Obama
está olvidando que el bloqueo, por el carácter
extraterritorial de sus medidas, no sólo afecta los intereses
legítimos de Cuba, sino intereses legítimos de otros
pueblos, incluyendo al propio pueblo norteamericano.
¿Tienen
o no los norteamericanos derecho a viajar a cualquier país
según la Constitución de Estados Unidos? ¿Por
qué no pueden ejercerlo hacia Cuba aún en la era de los
cambios de Obama? Porque el Bloqueo contra Cuba ha tomado, en este
caso, mayor rango que la Constitución del país.
.
Los
norteamericanos tienen el derecho de conocer todas las verdades que
se esconden detrás del bloqueo y la prohibición de
viajes a Cuba. Ya hace demasiado tiempo que el bloqueo de los Estados
Unidos contra Cuba y el mundo, y todas las prohibiciones que él
entraña, se escuda en la mentira y no debía tener que
soportarse una vez más en la era del nuevo y décimo
presidente de esa nación que se enfrenta al dilema de darle
continuidad, y con ello mancharse de oprobio, o derogarlo por
criminal, genocida, ilegal e inmoral, y con ello quedar limpio ante la historia.
Según
lo definido por los gobiernos de los Estados Unidos (USA), Cuba ha
representado hasta hoy "el infierno en la tierra" y es un
ejemplo de un modelo político, económico y social
caduco y fracasado. Es según su percepción el último
vestigio del experimento del socialismo en el mundo contemporáneo,
y cuya imagen merecería ser guardada en un museo para ilustrar
a las generaciones futuras "las aberraciones que la maldad de
los hombres", (es decir, los revolucionarios), fueron capaces de
concebir.
En concordancia con tal posición
cavernaria, el Gobierno anterior de Bush diseñó una
estrategia “para la transición democrática de
Cuba”, equivalente a la destrucción de la nación
cubana sin miramientos de las normas y principios internacionales
vigentes, y le fabricó un espacio en cuantas listas negras se
le ocurrió, con total descaro e impudicia. Aún hoy día,
en la era de cambios prometidos en Estados Unidos, según Obama
no se efectúan elecciones en Cuba y espera también que
cambien las cosas en Cuba. ¿Habrá desmantelado el plan
de transición de Bush? ¿Cuándo se sacará
a Cuba de las famosas listas negras del Departamento de Estado?
Para evitar la posible contaminación del
ambiente político mundial, los Estados Unidos ha tratado, por
todos los medios posibles (agresiones, invasiones, bloqueos,
acusaciones falsas, campañas mediáticas, estímulo
y coacción a terceros países para promover el asedio
diplomático y otros), de aplastar esta experiencia, aunque
ello conlleve el exterminio por hambre y enfermedades del pueblo
cubano, que según su parecer, merece por ser un defensor
rebelde de su causa. Además prohíbe, aún a
expensas de violar este derecho constitucional, que sus ciudadanos
visiten Cuba, y procura impedir también que los ciudadanos del
resto del mundo visiten ese “antro
perverso y demoníaco” situado en el Caribe.
Al
parecer, con "noble y justificado temor", EE.UU, la mayor
potencia hegemónica del mundo y de la historia, quiere impedir
este mal ejemplo que Cuba constituye para la humanidad Esto puede
reflejarse en hechos objetivos e incontrovertibles como los
siguientes:
Es una islita demasiado rebelde en la época
actual caracterizada por tanta cobardía y genuflexión
ante el insolente amo imperial, aunque en realidad no se trata de una
isla sino de un archipiélago. Persiste en construir una
sociedad nueva y mantener su independencia, su soberanía y
autodeterminación a pesar de la globalización
neoliberal de moda en estos tiempos.
Es
un país raro que ofrece educación gratuita en todos los
niveles de enseñanza (desde la primaria hasta la
universitaria, y desde maestrías hasta doctorados en ciencias)
Y
también ofrece los servicios de salud de todos los niveles
para todos sus ciudadanos, en forma enteramente gratuita (desde una
consulta a una persona sana hasta un trasplante de corazón u
otros órganos).
Es un país cuyo pueblo
padece de una enfermedad contagiosa llamada solidaridad o
internacionalismo, que le lleva, a pesar de sus
limitaciones
económicas, a ofrecer ayuda solidaria a otros pueblos
necesitados sin que medien condicionamientos irrespetuosos o
humillantes. Sus médicos andan con la adarga solidaria al
brazo como Quijotes en pleno siglo XXI, recorren el mundo de misión
en misión, desde un confín a otro del planeta, allí
donde el dolor los llama y el deber los lleva, desde sitios inundados
en Centroamérica hasta el Himalaya sacudido por un devastador
terremoto. En todas partes depositan consuelo, concitan simpatía,
siembran amor, curan las heridas físicas y del alma, y salvan
vidas. Valga que el presidente Obama, a partir de oírlo tanto,
parece darle crédito y no lo considera “propaganda
comunista”.
Es
un país que contrariamente a la realidad social de otros
pueblos subdesarrollados adscriptos al modelo capitalista de
desarrollo, ha logrado poseer el primer lugar en el mundo
en los índices de educadores, de médicos, y de
entrenadores y profesores de educación física, por
habitantes.
Es
un país que ha reducido la mortalidad infantil hasta niveles
similares o por debajo de los países desarrollados del mundo,
y en particular de Estados Unidos. ¿Quieren un atrevimiento
mayor?
Es un país que ha logrado en los Juegos
Olímpicos más medallas que todos los países
juntos de América Latina y del Caribe, y sus resultados son
superiores a los de algunas potencias ricas de Occidente.
Es
un país extrañamente pacífico, en un mundo
caracterizado por los continuos conflictos y las represiones bárbaras
de los cuerpos armados contra sus pueblos. En Cuba, como reflejo de
que su ejército es el pueblo uniformado, jamás se ha
reprimido al pueblo. Y cosa más extraña aún para
la visión made in USA de las cosas, no participa en guerras
crueles e ilegítimas, no hace alianza con los conquistadores
ni acepta los edictos imperiales, no practica las torturas ni los
tratos humillantes para la condición humana. Y vaya que es
atrevido este país llamado Cuba, que se planta en treinta y
uno para decir que no está con la guerra ni con el
terrorismo.
Es un país con tal potencial
científico que ya ha hecho sus aportes relevantes al mundo,
incluyendo medicamentos y vacunas, que por ser exclusivas, también
pudieran salvar vidas humanas de norteamericanos. Sus resultados
científicos están, sin condiciones, a disposición
de la humanidad, que constituye para los cubanos la gran patria
común.
Es
un país con ansia de redimir al género humano de tanta
incultura y ceguera física y espiritual. Plantea y defiende la
estrategia y brinda sus recursos para eliminar el analfabetismo de
comunidades, países y del mundo. Nunca nadie oyó tal
osadía en los escenarios
Internacionales
para poner fin a esta ceguera cultural.
También
se propone contribuir y brindar una alternativa para formar los
médicos que necesita el mundo pobre y hasta el rico, y a la
vez enfrentar el SIDA, y la ceguera y otras enfermedades. Son cientos
de miles los casos operados de cataratas y otros problemas oculares,
y el plan abarcará millones de personas. ¿Qué
les cuesta a los operados? Nada: es gratis. No se asombre. Este
programa de salud se llama OPERACIÓN MILAGRO, y se concibió
en Cuba y hoy se extiende por el mundo. Ah, no se olvide, que a pesar
de lo noble y hermoso del mismo, Estados Unidos mira esto con malos
ojos y con ojeriza colérica.
Es
un país convencido de que los niños son la esperanza
del mundo, según afirmara su Héroe Nacional José
Martí, y por eso dedica el máximo de recursos
para desarrollarlos integralmente, y su pueblo fue capaz de luchar
por un solo niño, Elián González, durante sus
largos meses de secuestro en USA, hasta su regreso a Cuba.
Es
un país que profesa una lealtad indestructible por sus hijos.
Si ayer libró una batalla exitosa y nunca antes vista por
Elián, hace años que el pueblo libra una batalla más
difícil, acompañado por miles de ciudadanos del mundo,
por la liberación de cinco Héroes encarcelados
injustamente por el imperio. La fuerza moral de esos cinco cubanos
presos es expresión de los valores y virtudes presentes en el
seno del pueblo cubano.
Es
un país en que la elección de los órganos de
poder estatal a todos los niveles, se hace en forma directa por los
ciudadanos o sus
representantes, sin que medie manipulación,
compra del voto, fraude, promesas engañosas, etc. Sus niños
cuidan las elecciones. Sus ciudadanos votan en un porcentaje
asombroso, a pesar de que su ejercicio no es obligatorio, sino un
honroso deber. Y para mayor transparencia de los resultados
eleccionarios, el conteo de los votos
en los colegios electorales
se realiza en presencia de todos los ciudadanos interesados en este
acto. Ah, ¡pero qué cosa!, el presidente Obama aún
no se ha enterado de que se celebran elecciones en Cuba. ¡Vaya
tamaña desinformación o candidez!
Es un
pueblo que afirma con su Héroe Nacional José Martí
que “nada piden los cubanos al mundo, sino el conocimiento y
respeto de sus sacrificios, y dan al universo su sangre (…) Y
al mundo preguntamos, seguros de la respuesta, si el sacrificio de un
pueblo generoso, que se inmola por abrirse a él, hallará
indiferente o impía a
la humanidad por quien se hace”.
En
fin, es un país que para descubrir todo lo que tal parece
temer justificadamente los Estados Unidos, tanto en lo bueno como en
lo malo, lo que le guste o no a cualquier ciudadano del mundo, debe
ser visitado, auscultando sus entrañas y escrutando su imagen
real.
Por lo que Colón dijo cuando descubrió
esta isla: "esta es la tierra más hermosa que ojos
humanos vieran", y por todas las razones que han sido expuestas,
vale la pena romper con las aprensiones, desafiar campañas
publicitarias y prohibiciones legales e ilegales, para ver con los
propios ojos este país tan acosado, cuyo bloqueo dura ya casi
cincuenta años.
Después
que se conozca toda su realidad y se establezcan las comparaciones
pertinentes con las realidades imperantes en todos los países
subdesarrollados, podrán los visitantes sacar sus propias
conclusiones, sin que medien influencias ajenas, y lo que es más
importante, sin que medie el edicto conminatorio del imperio.
Ah,
una última advertencia. ¿Por qué Cuba no teme
que se conozca su realidad, si es tan frágil e indefendible,
y, por el contrario, los gobiernos de Estados Unidos lo temen? ¿Por
qué abandonaron su famosa estrategia de propiciar el diálogo
de pueblo a pueblo?
Para poder responder a esta
interrogante, ciudadanos norteamericanos y del mundo, conozcan a Cuba
primero. Después, respondan con sinceridad esta pregunta y
todas las demás interrogantes que puedan motivar su viaje, al
denominado primer territorio libre de América, porque en él,
en las playas de Girón, hace cuarenta y ocho años,
ocurrió la humillante derrota de la invasión
mercenaria, que fue organizada, financiada, apertrechada, dirigida y
escoltada por los Estados Unidos.
Pero,
ah, una última reiteración. ¿Por qué Cuba
no teme que se conozca toda su realidad, si es tan frágil y
muestra, según Estados Unidos, tantas cosas malas? ¿Por
qué, por el contrario, los Estados Unidos lo teme? ¿Por
qué Estados Unidos teme que sus ciudadanos conozcan la
realidad de Cuba? ¿Por qué no quiere que sus ciudadanos
ni los ciudadanos del mundo visiten Cuba y se encanten o no con lo
que en ella vean y constaten?
Por eso pregunto, ¿seguirá
siendo Cuba una isla prohibida para los norteamericanos?, y añado,
¡no saben lo que se pierden!
Mientras tanto, los
norteamericanos deben saber que aún tiene vigencia la
cincuentenaria invitación de Fidel que dice: “Los
invito a que vayan a Cuba, para que vean lo que está
ocurriendo en ese país vecino”.
29/4/09